Todas las personas poseen una competencia musical general que se puede desarrollar a partir de la
interacción con la música y el contexto social.
Escuchar y hacer música es una experiencia que desde siempre se ha llevado a cabo en todas las
culturas; es una práctica diversificada que afecta a la persona desde los aspectos psicológicos,
biológicos, intelectuales, sociales y espirituales.
La música actúa sobre el sistema nervioso central y puede provocar efectos relajantes, estimulantes,
etc.; tiene "poder" para evocar recuerdos, provocar emociones o sentimientos de alegría, tristeza,
nostalgia, sobre todo cuando la persona es sensible a escuchar un determinado tipo de música.
Objetivo
permitir que el alumno se exprese a través de la música,
y pueda desarrollar determinadas competencias sociales y comunicativas que le sirvan para mejorar
la calidad de vida.